Actividad 1.
Fundamentos de la estrategia
LA ESTRATEGIA QUE USÓ GANDHI PARA LOGRAR
LA INDEPENDENCIA DE LA INDIA
BIS: Mohandas Karamchand
Gandhi nació el 2 de octubre de 1869 en un remoto lugar de la India, en la
ciudad costera de Porbandar, del distrito de Gujarat. En la formación
espiritual de Mohandas, que sentía un ilimitado amor por sus padres, además de
la adoración a la diosa Visnú que profesaba la familia, concurrieron una serie
de culturas y credos amalgamados: el hindú, el musulmán, el jain. Este último
tuvo especial influencia en su filosofía: los jains practicaban la no-violencia
no sólo con los animales y los seres humanos, sino incluso con las plantas, los
microbios, el agua, el fuego y el viento.
En Londres vivió tres años, entre 1888 y 1891, período en que se
produjo uno de los hechos más determinantes de su vocación: el descubrimiento
de Oriente a través de Occidente. En efecto, en la capital inglesa comenzó a
frecuentar a los teósofos, quienes lo iniciaron en la lectura del primer
clásico indio, el Bhagavad Gita, al que llegaría a considerar «el libro por
excelencia para el conocimiento de la verdad». También allí entró en contacto
con las enseñanzas de Cristo, y durante un tiempo se sintió tan atraído por la
ética cristiana que dudó entre ésta y el hinduismo. De esa época son sus
intentos de sintetizar los preceptos del budismo, el cristianismo, el islamismo
y su religión natal, a través de lo que señaló como el principio unificador de
todos ellos: la idea de renunciación.
En estos
años decisivos para su formación intelectual leyó a Tolstói, en quien más tarde
encontraría el guía para el perfeccionamiento de la práctica y la teoría de la
no-violencia. Y cuando regresó a la India con el título de abogado, lo hizo con
sus señas de identidad orientales: había ido en busca de la sabiduría
occidental y retornaba con el secreto que había hecho sabios a los hindúes.
Los primeros experimentos de la resistencia gandhista
Al volver a Porbandar encontró a su familia desintegrada: la
madre había muerto poco antes y los Gandhi habían perdido toda influencia en la
corte principesca. En el país de los antiguos colonos holandeses vivía una
colonia hindú formada en su mayoría por trabajadores, a quienes los ingleses
llamaban despectivamente sami. Carecían de todo derecho, se les despreciaba y
discriminaba racialmente, como pudo comprobar en carne propia el joven abogado
durante algunos de sus viajes en ferrocarril. Pero la situación era más grave
aún de lo que parecía. Terminado su trabajo, Gandhi estaba a punto de regresar
a la India cuando se enteró de la existencia de un proyecto de ley para retirar
el derecho de sufragio a los hindúes. Decidió entonces aplazar la partida un
mes para organizar la resistencia de sus compatriotas, y el mes se convirtió en
veintidós años.
Durante
esa larga etapa de su vida, su mayor preocupación fue la liberación de la
comunidad india, y en ella fue dando forma a las armas de lucha que más tarde
utilizaría e su país. En los primeros años, convencido de las buenas
intenciones del colonialismo británico, abrió un bufete para defender a sus
compatriotas ante los tribunales en Johannesburgo y se propuso articular un
movimiento dedicado a la agitación por medios legales. Fundó el periódico
"The Indian Opinion", para aglutinar a la comunidad india y, como
instrumento de agitación legal, creó el Congreso Indio de Natal. Sus simpatías
anglófilas le llevaron durante la guerra contra los bóers a organizar el Cuerpo
Indio de Ambulancias, acción que mereció duras críticas por parte de los
nacionalistas indios. A partir de 1904 la actividad de Gandhi sufrió un
cambio notable: después de leer la crítica del capitalismo contenida en
"Unto The Last", de John Ruskin, modificó su estilo de vida y pasó a
llevar una sencilla existencia comunitaria en las afueras de Johannesburgo
donde fundó una comuna llamada Tolstói.
En esa época bosquejó la teoría del
activismo no-violento, que puso en marcha por primera vez para oponerse a la
ley de registro. Esta ley obligaba a todos los indios a inscribirse en un
registro especial con sus huellas dactilares. Gandhi ordenó a sus compatriotas
que no se inscribieran, que comerciaran en las calles sin licencia y, más
tarde, que quemaran sus tarjetas de registro frente a la mezquita de
Johannesburgo. Como muchos de sus seguidores, fue a parar a la cárcel varias
veces, pero el movimiento de resistencia civil obtuvo varios éxitos parciales.
En 1913 la protesta
contra un impuesto considerado injusto se tradujo en una marcha a través del
Transvaal, hasta Natal. Al año siguiente las autoridades británicas dieron
marcha atrás con dicho impuesto y autorizaron a los asiáticos a residir en
Natal como trabajadores libres. La victoria parecía total, y Gandhi, que había
abandonado las vestimentas europeas en señal de protesta, partió
definitivamente de Sudáfrica con su mujer y sus hijos. A largo plazo todos los
logros de la comunidad india se perdieron y las autoridades de aquel país
endurecieron aún más su política racista, pero Sudáfrica había sido el banco de
pruebas donde Gandhi desarrolló y comprobó las tácticas que más tarde habría de
utilizar en su tierra natal.
Instauró un método de
lucha social, que planteaba mantener el respeto por los seres humanos y evitar
las revueltas armadas, y en 1906, puso en práctica la nombrada
"satyagraha" (obstinación por la verdad), que tiempo después se
conoció en Occidente con el nombre de "resistencia pasiva".
De 1896 a 1897, Gandhi
realizó diversas iniciativas humanitarias, tales como instaurar colonias
agrícolas y hospitales, y tratar de eliminar las castas y religiones que dividían
a su pueblo, lo que le valió tener enfrentamientos con autoridades
gubernamentales sudafricanas.
En 1918, año en que inició el movimiento nacionalista, en el que instauró métodos de lucha social como la huelga de hambre y el rechazo a lucha con armas.
En 1920 en la sesión extraordinaria del Congreso Nacional Indio en Calcuta y en la ordinaria celebrada poco después en Nagpur, Gandhi obtuvo un gran éxito, ya que se ratificó la puesta en práctica de una gradual resistencia pasiva, deseada y ardientemente propugnada.
LA ESTRATEGIA QUE UTILIZÓ NAPOLEÓN
BONAPARTE PARA CONQUISTAR EGIPTO
La Campaña de Egipto y Siria (1798–1801) fue una expedición militar francesa llevada a cabo por el general Napoleón Bonaparte y sus sucesores, cuyo objetivo era conquistar Egipto para cerrar a los británicos el camino a la India en el marco de la lucha contra Gran Bretaña, única potencia hostil a la Francia revolucionaria.
A principios de 1798, el Directorio le
propuso proyectar la invasión de Gran Bretaña.
Napoleón desestimó el plan por la superioridad naval del país vecino, pero sí
estudió la forma de debilitarlo, sobre todo económicamente. En aquellos
momentos Gran Bretaña, perdía sus colonias americanas,
dependía en gran medida de las materias primas procedentes de la India.
Napoleón pensó que si lograba cortar la comunicación con su colonia asiática,
el Imperio Británico acabaría estrangulado. La forma
de hacerlo era conquistando Egipto y Siria, entonces bajo soberanía otomana,
y desde allí pasar a la India. Presentó el plan al Directorio. La idea era
arriesgada, teniendo en cuenta que el Mediterráneo lo controlaba la escuadra
británica, pero el órgano ejecutivo dio luz verde al proyecto.
Egipto era entonces una
provincia del imperio otomano, replegada sobre sí misma y
sumisa a las disensiones de los mamelucos. Napoleón formó un ejército de 38.000 hombres, un
millar de cañones y setecientos caballos.
Para ganarse las
simpatías de los egipcios, se dirigió al pueblo con una proclama en que alababa
los preceptos islámicos y manifestaba su intención de liberarles del yugo
mameluco y otomano. Al mismo tiempo, creó con los sabios en El Cairo El
Instituto de Egipto, desde el que modernizó la administración pública del país,
emprendió una serie de obras públicas destinadas a mejorar la calidad de vida y
mostró los avances tecnológicos de Europa. Napoleón promulgó leyes para acabar
con la esclavitud y el feudalismo y para preservar los derechos de los «ciudadanos»
con el beneplácito del Diwan, la asamblea de notables
Napoleón perdió
infructuosamente en aquellas tierras a lo mejor de sus ejércitos, aunque ello
tampoco le impidió conquistar Europa. Pasados dos siglos, quizá lo único
positivo de aquella aventura, aunque no fuera el objetivo de Napoleón, es que
sirvió para que Europa redescubriera las maravillas del antiguo Egipto y se
diera un serio impulso a la Egiptología.
¿CÓMO LOGRÓ ATILA CONQUISTAR EL IMPERIO
ROMANO DE ORIENTE?
El casi Dios para los hunos Atila, cansado de tantos pactos y contando con el apoyo unánime de su pueblo, se decidió a atacar definitivamente el Imperio Romano en sus dos vertientes.
En el 440, comienza la ofensiva lanzando virulentos
ataques contra Oriente y, durante diez años que siguen, invade y conquista
diversas zonas arrebatándole al Imperio las actuales Georgia, Armenia,
Azerbaiyán e Irán (antigua Persia). El Imperio Romano de Oriente, gracias a que
dentro de lo que cabe tenía un ejército consolidado y disponía de abundante
oro, consiguió frenar el avance de Atila mediante nuevos pactos con el ya
conocido por los romanos cristianos como “el azote de Dios”. Atila consideró
que atacaría Occidente, mientras que Oriente le llenaba las arcas de su
Imperio.
A finales del año 450 se
dirigió hacia el Imperio de Occidente, cruzando el Rin por Maguntiacum (actual
ciudad alemana de Maguncia, limítrofe a Francia) con aproximadamente medio millón
de guerreros. Saqueó y sitió la mayor parte de ciudades del norte de las Galias
(Francia), entre ellas, París y Orleáns.
Valentiniano III mandó a
su principal general Flavio Aecio (396-454) a combatir a los bárbaros. Cuando
los hunos terminan de sitiar Orleáns, llega Aecio con un imponente ejército y
obliga a Atila a retirarse por el momento. Unos meses después, en las
proximidades de la actual Troyes, en una inmensa llanura que los romanos
denominaban Campos Cataláunicos, tuvo lugar una gran batalla que enfrentó, en
el 452, a los hunos con una coalición de romanos y otros pueblos bárbaros
aliados (francos, visigodos y burgundios). Atila fue derrotado y dejado huir
por Aecio.
Unos meses más tarde,
Atila congregó al resto de sus ejércitos y se dirigió hacia la península
italiana penetrándola por el norte. Avanzaba sin compasión hacia el sur,
dejando el terror en las caras de aquellos que lograban escapar de la muerte,
su sueño era derribar a la eterna Roma y ahora más que nunca estaba dispuesto a
ello. Esta vez ni el mismo Aecio pudo pararlo. Con paso firme se iba acercando
cada vez más a la capital del Imperio, dejando asentamientos en las zonas por
las que iban pasando. Valentiniano III, asustado por las noticias que le
llegaban desde el norte, intentó firmar la paz, pero Atila no aceptó.
Fue entonces cuando a un
senador de romano llamado Gennadius Avenius se le ocurrió la idea de mandar al
papa León I (m. 461) para pactar con el bárbaro.
Atila era muy
supersticioso y todas las personas que tenían nombre de animal le causaban, en
principio, un enorme respeto; por otra parte, sentía gran curiosidad por
conocer al representante en la tierra de ese Dios de los romanos y saber cómo
pensaba, y accedió a entrevistarse con él. Corría el año 452.
Se sabe que fue un
encuentro muy cordial. El Papa le ofreció un enorme tributo y Atila aceptó
retirarse. No nos equivoquemos: el dinero no fue la razón principal por la que
Atila aceptó retroceder; sus tropas estaban enormemente cansadas de tanto
guerrear; además, debido a su extensa ausencia, las tribus hunas instaladas en
centro Asia estaban peleándose entre ellas y contra diversos enemigos, por lo
que decidió partir hacia su Imperio asiático para arreglar la situación. El
saqueo de la capital latina quedaría para mejor ocasión
¿QUÉ ENFOQUES UTILIZARON LOS PERSONAJES DE LA HISTORIA AL
MOMENTO DE IMPLEMENTAR SUS ESTRATEGIAS?
Gandhi: Para mí fue un estratega
entrenador, porque fue un luchador social, que busco a través de la paz y la
concordia lo mejor para el pueblo indio, lucho desde el interior del ser de
cada persona y los condujo para que de forma pacífica enfrentaran a sus
oponentes. A demás no solo lucho por la independencia de la india, si no también
alrededor del mundo nos dejó grandes enseñanzas y nuevas formas de ver la vida.
Napoleón: Considero que es más como
un estratega arquitecto, ya que después de ser un comandante exitoso siguió las
ordenes de un directivo para avanzar a Egipto y conquistar la tierra para
atacar al enemigo “los ingleses”, que independientemente del éxito o fracaso
logrado intento de la forma más genérica contener una batallada y cambiar la
forma de pensar del pueblo egipcio.
Atila: Creo que fue un estratega como actor
racional con enfoque comandante ya que al tener poder y acceso a la información
y una fiel convicción por sus ideales lucho contra un pueblo que no creía fuera
el indicado para seguir sus ideas.



hola chicos espero sus comentarios
ResponderBorrarcon respecto a su estrategia de cada uno de uno de ellos son diferentes sin embargo; cabe mencionar que cada uno llego a sus objetivos que eran conquistar pueblos cada quien a su manera (manera pacifica o con guerra) pero sus estrategias fueron buenas. Tú muy bien!!
ResponderBorrarAgradezco tu comentario, me gustaría saber mas acerca de lo que piensas sobre el tipo de estratega que elegí para cada personaje....espero tus comentarios...
BorrarEfectivamente, mi estimada Luordes, opinamos de igual manera con respecto al tipos de estrategas que fueron los tres personajes de nuestro estudio.
ResponderBorrarSi!!!, aunque nuestras investigaciones son diferentes llegamos a la misma conclusión, agradezco tu comentario y participación en mi Blog...
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